Mala, para ti será muy familiar y tal. Es tu curro y tratas con ello a diario.
Para mi; durisima imagen. No por ello menos real ni menos humana. Fotografía en estado puro. La vida, o como escapa, a través de una lente convergente. Sigue disparando.
Lola es una de mis preferidas, hace muchos años que nos conocemos y la quiero mucho.Y aunque no hable ya desde hace más de tres años, casi siempre la entiendo;y cuando no, se cabrea y grita hasta que acierto.
A veces, según la miro, me recuerda al “Grito” de Munch.Otras, me recuerda a un bebé enorme que mira con los ojos redondos todo lo que le llama la atención.
Pues no sé qué decirte, Karraxi…Se ha suprimido el dolor físico, y ella no tiene conciencia de nada más que lo muy básico:hambre, sed, calor, humedad.Me gustaría pensar que Lola ya no está ahí, y que debo cuidar de que ese cuerpo esté lo más cómodo posible hasta el final.No puedo plantearme siquiera si pide o no irse del mundo, porque no está en mi mano sacarla de él.
Mala, para ti será muy familiar y tal. Es tu curro y tratas con ello a diario.
Para mi; durisima imagen. No por ello menos real ni menos humana. Fotografía en estado puro. La vida, o como escapa, a través de una lente convergente. Sigue disparando.
Lola es una de mis preferidas, hace muchos años que nos conocemos y la quiero mucho.Y aunque no hable ya desde hace más de tres años, casi siempre la entiendo;y cuando no, se cabrea y grita hasta que acierto.
A veces, según la miro, me recuerda al “Grito” de Munch.Otras, me recuerda a un bebé enorme que mira con los ojos redondos todo lo que le llama la atención.
No sabía cómo decir lo que quería decir de esta foto. Lo habéis dicho los dos: la vida que está y se va, el grito de Munch… eso.
estremecedora
me resulta cruel, doloroso, el hecho de mirarla.
no está Lola pidiendo a gritos dejar este puto mundo de una vez?
Pues no sé qué decirte, Karraxi…Se ha suprimido el dolor físico, y ella no tiene conciencia de nada más que lo muy básico:hambre, sed, calor, humedad.Me gustaría pensar que Lola ya no está ahí, y que debo cuidar de que ese cuerpo esté lo más cómodo posible hasta el final.No puedo plantearme siquiera si pide o no irse del mundo, porque no está en mi mano sacarla de él.